27 de octubre de 2010

Paseo de otoño

Cisticola buitrón Cisticola juncidis


Salir a pasear en las tardes de otoño, prismáticos y cámara en ristre, es uno de los placeres que he aprendido a saborear con los años. Hay una luz especial que resalta la innumerable  variedad de ocres que desde el verde surgen lentamente.
Algunas hojas se retuercen en las ramas, otras ya caen tapizando los caminos; árboles y arbustos semidesnudos dejan ver numerosos pájaros que convierten el paseo en un lento caminar. Amenizado por una amplia variedad de cantos y entretenido con sus cabriolas,  llega el crepúsculo sin darme cuenta.
Regresando a la realidad maldigo el cambio horario que se avecina.

Tarabilla europea Saxicola rubicola



Reyezuelo listado Regulus ignicapilla




3 comentarios:

  1. También me gustan los paseos otoñales, desde siempre, no por cosas de la edad... el cambio de horario, a ver si alguna vez lo dejan quieto...

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  2. El cambio de horario, para los que trabajamos por la mañana y necesitamos luz por la tarde para la cámara y el telescopio, es un desastre

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  3. A eso me refiero Ivan, cuando quiero llegar a cualquier sitio cercano son las 17 horas y ya no da para nada la luz.
    Kika, yo ahora tengo menos prisas y disfruto más.

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