7 de noviembre de 2010

Como quien oye llover


No voy hablar del hermoso poema de Octavio Paz, lo hago sobre la necedad; se puede hacer deporte y no molestar a las aves ni a las personas ¡hay que ir por el centro del embalse! Tal parece que “Mens sana in corpore sano”, no tiene que ver con algunas personas; solo se dedican a cultivar el cuerpo y abandonan la inteligencia. Las advertencias de la guardería ambiental, para algunos, solo funcionan si tienen sanción.



Llovía y el día estaba demasiado gris, he tenido la suerte de sacar una mala imagen de una pareja de Silbones europeos en el embalse de San Andrés. Es una imagen que me gusta mucho más que la anterior entrada.

3 comentarios:

  1. Igual me hago mayor, pero últimamente cada día encuentro me a alguien al que le daría una buena patada en el culo (sin dar más explicaciones). Será que me hago mayor, vamos a pensar eso.

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  2. Algunos lo merecen y entiendo las ganas, no es la solución e igual terminábamos con el zapato desgastado.

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