22 de noviembre de 2010

Donde pago cago


Cuando está a punto de terminar la temporada de pesca el aspecto que presenta el embalse de San Andrés de los Tacones es impresentable, todo tipo de basuras metidas por el matorral y sacos llenos de embases y detritus humano variopinto. Las buenas intenciones  de poner sacos por parte de algunos pescadores para su recogida por el Ayuntamiento, se han convertido en la disculpa perfecta para dejar todo tipo de mierda.


La cultura del pago cago está muy arraigada socialmente, llevo años escuchando a adolescentes que sus padres pagan impuestos cuando destrozan mobiliario, ensucian o se comportan incívicamente con el medio natural; simplemente exteriorizan una cultura existente en el ámbito familiar y social. Es difícil explicar que nadie paga para ser un marrano, sin que se sientan ofendidos quienes actúan de esa manera.
La experiencia también me dice que esos quienes así se comportan, suelen costar a la sociedad muchísimo más de lo que contribuyen; por tanto, no sirve el argumento de lo que se paga por licencias y permisos.
 

No se sostiene, ni se podrá sostener nunca, el que cada actividad que se realice en la naturaleza lleve aparejado la existencia de servicios municipales de limpieza. La sostenibilidad pasa por la educación, el civismo y en último caso por la sanción.
Creo que no cuesta nada recoger los desperdicios cada uno y regresar con ellos a la ciudad para gestionarlos adecuadamente, vacios pesan bastante menos y para colmo, todo el mundo se desplaza en coche.
Cuando comience la nueva temporada de pesca volveremos a ver páginas en los periódicos de la limpieza que hace tal o cual asociación en colaboración con el Ayuntamiento, con fotos de la montaña de basura y todos tan contentos. La responsabilidad política pasa por decir con claridad y valentía lo que cada cual debe de hacer con su basura, no dar largas para estar año tras año igual.
 

La “limpieza”, claro está,  llevará nuevamente aparejado un desbroce excesivo de matorral;  las zonas marcadas en los despachos de la consejería de turno, no tendrán en cuenta la fauna que habita ese matorral donde existen especies a las que habría que prestar especial interés.
Si acaso aclarar para terminar que toda la basura no es de los que pescan, ni todos los que pescan tiran la basura.

1 comentario:

  1. Esta semana intentaré meter una entrada sobre lo que nos encontramos (durante 3 kilómetros deplaya, y sin interrupción), mi hijo y yo en la glorioso playa del Sablón de Bayas, tras la riada.
    Si no te gusta la basura, te va a desagradar...

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