28 de noviembre de 2010

Escopeteros sueltos

Hasta cuarenta tiros en un minuto he podido contar, este era el ambiente de tranquilidad con el que he dado el paseo por San Andrés;  podría contestar un zorzal que no me queje, que si me dan será por casualidad, mientras que a él, los escopeteros le disparan con premeditación y alevosía.
Desearía que fuesen cazadores de imágenes y de vida, que despertasen sus sentidos para ver la belleza en la naturaleza.
Mientras una decena de pescadores aguantan los últimos días de temporada de pesca en el embalse de San Andrés de los Tacones, la garceta viendo el color barro de las aguas, opta por la solución inteligente de buscar alimento en un prado cercano. La mayor parte de la avifauna se encuentra refugiada en la saucera de la cola del embalse.

Haciendo compañía a una bandada de pinzones se encuentra una pareja de Escribano soteño, es la primera vez que los veo aquí y consigo una foto testimonial del macho.

La mayor parte de la mañana la he pasado viendo a una hembra de Pico picapinos que tampoco había visto en San Andrés, casi que termino con tortícolis siguiendo sus evoluciones por la vegetación del camino.

2 comentarios:

  1. Cuantos pobres bichos inocentes habrán caido en manos de esa banda de asesinos...

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  2. Pues aprovechando que los bichos están cansados y aturdidos por el frío nos podemos imaginar la escabechina.

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