23 de febrero de 2011

Luz y color


Algunas veces…, necesito luz y color; este variedad de Viola cornuta,  aunque sea de jardinería artificial, tiene un color muy bonito y traslada un poco de alegría al blog; los colores de estos días son negros, de sufrimiento y de luto. Algo de belleza y de color da esperanza, no solo somos capaces de lo más bajo y ruin.
Plagiando o como homenaje (cada cual que interprete) a Nazim Hikmet.
 Puñales de mango negro rompen en mi pecho.
Como una bandera ensangrentada
mi corazón
         sigue latiendo,
                   seguirá LA-TIEN-DO…

6 comentarios:

  1. Preciosa entrada, Miguel... preciosa imagen y pensamiento. gracia spor compartirlo. Una vez más. Kika

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  2. Querido Miguel, procura no acelerar los tiempos. Cuando el luto hay que pasarlo, hay que pasarlo y basta. Ya sabes lo que sucede con las heridas cuando uno se empeña en que se cierren antes del tiempo debido. Todos los procesos llevan su propio curso, que hay que aprender a respetar. Tanto uno mismo como los que le rodean. Que normalmente intentan sacarle del agujero con su mejor intención. A veces demasiado pronto. Que las alitas quebradas se te curen pronto. Y tu vuelo, el día que haya de ser, se alce aún más luminoso de cuanto lo fue antes. Besos.

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  3. Hola Salomé, me he dado cuenta por tu comentario que esta entrada del blog induce al error; los días de luto, que son demasiados… tienen que ver con la violencia, con la sinrazón y barbarie; estaba pensando en los tiranos con cañones, aviones y fusiles, frente a la gente harta de su perpetuación en el poder, en el cinismo de las “democracias” que los sostienen por resultarles útiles.
    Uno pretende ser lacónico, no dispararse escribiendo, con estos temas sucede que no encuentro la forma de parar; realmente los vivo como muy cercanos, me enfadan y entristecen al tiempo. En palabras de un poeta turco llamado Sinasi “Mi pueblo es el género humano, mi patria la tierra entera”.
    Fue una necesidad de hacer referencia a lo que sucede, sin pensar que quienes no me conocen lo suficiente, podrían interpretar el texto de otra manera. Me sirven tus ánimos y me quedo con el vuelo luminoso, para que no haya más muertos; triunfe la luz de quienes quieren construir un futuro sin miedos, sin violencia y en libertad.
    Besos

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  4. Ya te había intuído (más que nada por cuestión de fechas), Miguel. El luto aparece muy frecuentemente (o bastante frecuentemente) en mis obras como un dolor genérico que no siempre equivale a una pérdida, concreta o no. Pero quizá yo también fui un poco hermética en mi intervención y di por sentado que supondrías que había captado. Me pasa a menudo, lo de ser más hermética de lo que pretendo. Qué lío... Abrazos

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  5. Suele suceder que algunas veces releo y creo que solo me puedo entender yo. Es difícil e incluso diría yo, indeseable, dejar al margen los estados anímicos para escribir.
    Abrazos Salomé

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