20 de mayo de 2011

A galopar, a galopar...

Ayer por la tarde tocaba esparcir un poco la cabeza, agazapado intentando hacer unas fotografías a unas aves en el embalse de San Andrés, demasiado lejos para mis medios y la luz que había, cuando aparecieron dos ejemplares de Corzo Capreolus capreolus, casi me arrancan el parasol del objetivo. Creo que lo suyo debe de ser una mezcla de trote, galope y salto.

El caso es que en ese momento un viejo estribillo comenzó a sonar en mi cabeza: “A galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar.” Un deseo compartido con los jinetes de Democracia Real YA.

7 comentarios:

  1. ¡Ay, Miguel! Qué curioso regreso a tu casa es éste para mí. Qué enormes fotos y, sobre todo, cuántas cosas por la cabeza... Besos. Y gracias por ser.

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  2. Bienvenida Salomé, se te echaba de menos; creo que las fotografías me salen mejor cuando vivo momentos de ilusión. Besos y gracias a ti.

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  3. ¡muy buenas tomas!, naturaleza en estado puro.

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  4. unas fotografias extraordinarias,enhorabuena.
    http://kanito78.blogspot.com/

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  5. Gracias a los dos,un feliz encuentro con los corzos que se completo con las fotografías

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  6. Me gusta mucho la primera. ¡Los duendes del bosque siempre presentes! Son una preciosidad, lástima que siempre salgan en estampida, aunque por supuesto es lo que deben hacer. No todo el mundo tiene las mismas intenciones que tú y sólo dispara a través de un objetivo fotográfico.

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  7. Hola Miazuldemar, coincido contigo, pobrecitos míos si no saliesen de estampida cada vez que huelen a un humano.

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