19 de noviembre de 2013

Grande, no es sinónimo de bueno


Primero arpona la Garza real Ardea cinérea, la pieza es de las que sentiría envidia cualquier pescador, creo que es un lenguado de lo más curioso; luego comienzan los problemas, el pez es demasiado ancho para tragar.



Se agita, se vuelve a arponear, se le moja, se vuelve a intentar…; después de una hora larga, ya estaba mucho más lejos de donde cobró la presa, seguía en la misma tesitura. A su alrededor, gaviotas y córvidos esperaban la oportunidad de picotear el suculento manjar.



Grande, no es sinónimo de bueno.

8 comentarios:

  1. Pudo disfrutar de su trofeo, o tuvo que compartirlo? Sería una pena.

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    1. No sabría decir, para desmenuzarlo no tenía habilidad y tragarlo entero, me parece imposible. No podía quedar allí todo el rato para ver en que terminaba la cosa, podrían ser unas cuantas horas que no tenía. Saludos

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  2. A veces los animales calculan mal sus posibilidades. Más le hubiesen valido dejar la presa para otras aves y no haber perdido el tiempo en una misión imposible y haberse ocupado de buscar otra presa más acorde con sus posibilidades. magníficas fotos para dejar un buen testimonio del lance.
    Saludos

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    1. Supongo que la obstinación no es solo humana. Gracias y saludos Pini.

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  3. Qué apuros pasa una... garza cuando le cortan el... ¿rabo? Besos.

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  4. Hola Miguel!! Complicado lo tiene con ese pico,
    con esa pieza ya comía yo tranquilamente... jejeje

    un saludo

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    1. No sé..., igual necesitabas algo de guarnición jejeje. Un saludo amigo

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