1 de septiembre de 2015

La leñera II



En la leñera no se veía el Lagarto ocelado tomando el sol, ni las lagartijas habituales que por allí campeaban; descubrí que la responsable  era una víbora, si no me equivoco, Vipera seoanei cantabrica. Esta  víbora se distribuye por la mitad norte de León y por el sur de Asturias y Galicia.


A diferencia de la subespecie Vipera seoanei seoanei, a esta le gustan los ambientes más secos, el sur de la Cordillera Cantábrica es un buen lugar para su observación; está estaba a una altitud de mil metros sobre el nivel del mar, cercana a una mancha forestal de roble.

No es de extrañar que no viese lacértidos en la leñera, alguno parece estar en su barriga; para los ejemplares jóvenes, como este, suelen ser su dieta principal.


No he disfrutado mucho tiempo de su contemplación, compartí con ella buenos momentos, bajo un sol tórrido y por su seguridad, se le dio traslado a un lugar menos transitado por humanos amigos del palo. 



Un pequeño video para ver sus movimientos entre la leña.


6 comentarios:

  1. Es un placer poder leer de nuevo tus entradas y disfrutar de tus fotografias. Un beso. Pilar.

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  2. Les tengo una ligera aversión ,pero detrás de la cámara cambian las cosas, cosa que me preocupa, parece como si la cámara fuera un escudo. Guapa foto

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    1. La cámara no es un escudo, no; en este caso está tomada con un tele. Me alegra que te guste Un saludo

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  3. ¡Guapo ejemplar, Miguel!, este año eran abundantes por la zona de Amieva y nunca puedo decir donde las encuentro porque irían como locos a intentar matarlas. Bien hiciste en alejarla, seguro que ella tiene mucho más miedo a los salvajes humanos. Un abrazo de inicio de curso.

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