13 de julio de 2018

Capacidad de adaptación


Una Tórtola turca Streptopelia decaocto se alimenta, en la Ría de Villaviciosa, de Salicor duro, Sosa alacranera Sarcocornia fruticosa; salvo error en la identificación, que pudiera ser.

Por la fecha en la que estamos, probablemente lo esté haciendo de semillas de la planta; ya que se trata de una especie fundamentalmente granívora.

Un ave con una gran capacidad de adaptación, se expande por Europa sobre los años treinta del siglo pasado; el primer ejemplar avistado en la Península lo fue n’Asturies en 1960. Ahora resulta ser tan común, que raro es el día en el que no veo varios ejemplares.

Su propagación, siendo una especie sedentaria, resulta curiosa y corre a cargo de una pequeña parte de los ejemplares jóvenes, como máximo de un año de edad, que se dispersan en distancias que van desde los cien a los mil kilómetros.

Mucho se ha estudiado y escrito sobre el auge de la Tórtola turca y el declive de la Tórtola europea, yo hago un resumen que muchas personas pueden considerar simplista, el problema somos nosotros. 


Las especies con mayor capacidad de adaptación a la plaga humana, son las que tienen éxito; la pérdida de biodiversidad se produce por nuestro comportamiento, por el desprecio a la naturaleza.





10 de julio de 2018

Un no parar


Los ejemplares de Rascón europeo Rallus aquaticus que he visto, están en "un no parar" tienen un buen número de bocas que alimentar, al tiempo que dan lecciones de como buscarse la vida.

Por lo general, los pollos están entre la vegetación, eso no quiere decir que no los veamos salir, sobre todo si sus progenitores capturan una buena presa.

El caso es que la actividad de este rálido es muy alta en estos días, y es mucho más fácil de ver y fotografiar.







9 de julio de 2018

Carroñeras


Desde bastante altura vemos un grupo de aves carroñeras, en su mayoría Buitre leonado Gyps fulvus, acompañados por algunos ejemplares de Alimoche común Neophron percnopterus

Decidimos acercarnos a la pista, por donde están pasando vehículos y personas, para apreciar algo más cerca a estas hermosas aves.

En esos momentos ya se veían a muchos individuos subir por la pequeña ladera contraria, para emprender el vuelo; algunos ejemplares llegaban y eso nos animó a bajar un buen trecho.

Hacía calor y el la luz del sol no era nada favorable desde el único lugar posible, sin molestar, y para colmo estaban en una pequeña hondonada que no dejaba ver la escena al completo.

Así y todo he podido hacer algunas fotografías, que espero sean suficientemente ilustrativas del comportamiento de estas aves.