2 de septiembre de 2011

El spa es del Petirrojo


El día nublado, el sol se intuye detrás de una espesa vegetación, ya son las 20 horas, estoy cómodamente sentado a unos veinte metros de la fuente; hace un rato que el Petirrojo Erithacus rubecula, se ha adueñado de la fuente y hay ambientillo. Antes de la serie de fotografías que os pongo el “Raitán”, ya había expulsado a cuatro Jilgueros que llegaron muy ruidosos.
El Papamoscas cerrojillo Ficedula hypoleuca, espera pacientemente a una distancia prudencial ya conoce al individuo que con sumo placer se baña y guarda las distancias.



Por la izquierda aparece un Herrerillo común Parus caeruleus, al que nunca había visto en la fuente, si bien, de cuando en cuando, se suele dejar ver y fotografiar por el jardín.





 

Por atrás llega el Carbonero común Parus major, hasta el momento, el Herrerillo es quién menos mantiene la distancia y el Petirrojo con tanta afluencia comienza a estar incómodo.





 
Bloquea el Petirrojo al Herrerillo que ya se ha subido al plato, da un pasito el Cerrojillo y el Carbonero como disimulando, no tendría problemas si decide pelear, lo hace muy bien; creo que piensa que: ¿para qué desgastarse?




El Herrerillo insiste y el caso es que se hace con el plato momentáneamente y se da un buen baño, los demás se animan y se  acercan;  el que de nuevo  terminó en la fuente a sus anchas fue el Peti, parece que tiene un spa en propiedad.


 
Al otro lado del árbol, un Chohín Troglodytes troglodytes, picotea entre unos troncos secos, también le gusta el agua al atardecer, pero creo que tal y como estaba el ambiente, optó por no acercarse y esperar a momentos más tranquilos. 


 
En el tendido eléctrico cercano, una pareja de Tórtola turca Streptopelia decaocto, se dedican a labores que ya parecen un poco tardías, pero para ellas no lo son; tal vez la fresca que mitiga el calor que ha hecho esta tarde les invita; durante el día, ya han pasado buenos ratos en el agua.

Las fotografías en este caso, solo son un vehículo para contar lo que sucede y documentarlo, más testimoniales que nunca.
La luz existente impone  velocidades de disparo muy bajas, 1/80 en la mayoría de ellas; ISO de 3.200,  enfoque manual, a pulso y con un cacharro equivalente a 800 mm de longitud focal.

5 comentarios:

  1. Un lujo de diversidad, me gusta ver a los cuatro juntos. Un abrazo Jose

    ResponderEliminar
  2. La existencia de grandes árboles, arbustos, hiedras y setos vivos lo hace todo; a pesar de estar ya urbanizado todo el entorno o por eso, el jardín y algunos alrededores hacen un poco de isla natural. Un saludo Jose

    ResponderEliminar
  3. Madre mia! Es como la piscina municipal de mi barrio! :)))))))))) Fuera de bromas, es un placer disfrutar de estas observaciones ¿verdad? Muy bonita entrada, y la del papamoscas también. Un momento de baño muy lindo.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Hola Miazuldemar, es una de esas pequeñas actuaciones en positivo para la avifauna que tienen una gran recompensa; es muy agradable y entretenido verlos en el baño o bebiendo. Encantado de saludarte.

    ResponderEliminar